Fundación Camisetas y Más Camisetas — Entre Hilos y Esperanza, Barranquilla Colombia

Barranquilla, Colombia — Centro El Buen Pastor

"Entre hilos y Esperanza:
cada camiseta es un paso hacia un nuevo comienzo."

Mujeres privadas de libertad aprenden confección profesional y envían sustento a sus hijos. Detrás de cada costura hay una madre que no renuncia a serlo.

Con el respaldo de

Alcaldía Distrital de Barranquilla Gobernación del Atlántico Centro de Rehabilitación El Buen Pastor
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Mujeres beneficiadas
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Familias apoyadas
0
Máquinas industriales
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Años de impacto

Tú eres importante.
Gracias por no mirar el pasado de nuestras mujeres, sino por ayudarnos a bordar un presente digno para ellas y sus familias.

— Juan Salazar, Fundador

Así nació
el cambio

Un día cualquiera, dos hombres visitaron el Centro El Buen Pastor y vieron madres que solo necesitaban una oportunidad. Lo que empezó como un sueño es hoy una fábrica completamente equipada dentro del penal.

  • Apoyo oficial de la Alcaldía de Barranquilla
  • Taller completamente equipado dentro del centro
  • Salarios reales que llegan a sus hijos y familias

Así transformamos vidas

Ingresan al programa

Mujeres recluidas en El Buen Pastor se vinculan al programa de confección, con el respaldo oficial de la Secretaría de Gobierno de Barranquilla.

Aprenden el oficio

Reciben capacitación profesional en confección y estampado textil con las mismas máquinas industriales de la empresa. Un oficio real, un futuro real.

Transforman su futuro

Ganan un salario que envían a sus familias, recuperan su autoestima y salen libres con un oficio en sus manos que nadie les podrá quitar jamás.

Sus palabras son nuestro motor

Cuando llegué al taller no creía que aprendería. Hoy coso más de 30 piezas al día. Mi hija mayor pudo seguir en el colegio gracias a lo que gané aquí. Eso no tiene precio.

Lucía M.
Madre de 2 hijos · Beneficiaria del programa

Las máquinas de coser me dieron un oficio. Pero más que eso, me dieron propósito. Cada mañana tenía una razón para levantarme con orgullo. Dejé de ver rejas y empecé a ver posibilidades.

Sandra R.
Beneficiaria del programa · 28 años

Salí libre con un certificado de confección y experiencia real. Me contrataron en un taller externo a los dos meses. Hoy tengo mi propio empleo estable. La fundación me cambió la vida para siempre.

Carmen V.
Ex beneficiaria · Hoy empleada formal

* Nombres e iniciales cambiados para proteger la privacidad y dignidad de las beneficiarias.

¿Te mueve su historia?

Tu apoyo crea el puente entre el encierro y la esperanza.
Cada gesto suma. Cada camiseta lleva su historia.